Cabello Verde Azul Natural

¿Por qué no hay cabello natural azul o verde?

Desde la aparición de los pigmentos para el cabello, el ser humano ha tenido más libertad sobre el color que lleva sobre la cabeza. En específico desde finales del siglo XX y principios del actual, se ha vuelto cada vez más común que se usen colores en el cabello, que no son los propios o siquiera naturales, pero ¿por qué no suceden en la naturaleza estos pigmentos? La respuesta tiene dos partes.

Primero debemos entender que el cabello humano recibe su color de dos variantes de la melanina, que también le da color a la piel: eumelanina y feomelanina. La primera es la que determina lo oscuro principalmente, pues brinda colores que van del castaño claro al negro, según su concentración. Por otro lado la feomelanina es la responsable de tonos rojizos y rubios. La combinación de ambas determina el color de las fibras que nacen de los folículos pilosos.

Evolución del cabello azul o verde

La otra parte de la respuesta es la evolución. No hay respuesta clara sobre por qué no tenemos cabello verde, si hubiese servido para a nuestros ancestros en sitios de vegetación abundante, o por qué el rojo sí está presente en el cabello de nuestra especie, aunque es uno de los colores más llamativos de la naturaleza.

La realidad es que la evolución funciona más como lo “suficientemente bueno” y no como “lo mejor posible”. Siempre y cuando una característica facilite, o por lo menos no impida, la supervivencia y la reproducción de una especie, se quedará.

Los primeros mamíferos que sobrevivían con la mayoría de su actividad por la noche sin duda se beneficiaban de cabello oscuro, mientras que el verde y el azul son pigmentos que en realidad no son muy comunes en la naturaleza (en particular el azul), fuera de las plantas y reptiles, por lo cual es entendible que simplemente desde el origen común de las especies no estuvo presente y así siguió.

La buena noticia es que hoy en día no dependemos de que el color de nuestro cabello no nos delate ante depredadores y podemos preocuparnos por más que sobrevivir, sino por disfrutar y enfocarnos también en disfrutar los aspectos estéticos de la experiencia humana.

Teñir el cabello siempre debe hacerse sin olvidarse de su cuidado general, como son la higiene, la alimentación e hidratación apropiadas, y el uso de químicos que no lastimen la piel ni causen reacciones alérgicas.

 
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