Tinte Cabello

Lo bueno y lo malo del tinte para cabello

Desde cubrir canas, hasta seguir una moda o experimentar un poco, el color artificial en el cabello es popular, tanto en cuanto a colores naturales como en otros como verde, morado, rosa, azul y plateado. Sin embargo hay ideas erróneas, pero populares, acerca de los riesgos, daños y beneficios de cambiar el color del cabello.

Riesgos

Es falso que el tinte para cabello cause su caída. No hay evidencia que lo pruebe, aunque ciertos químicos pueden tener reacciones específicas en cada persona. De hecho es parte de lo que merece atención con cada cambio de color: resequedad del cuero cabelludo, inflamación de la piel, irritación, o cualquier otra reacción alérgica.

Algo que también carece de evidencia es el temido cáncer y su relación con los tintes. Desde la década de los 70 no se usan químicos cancerígenos en tintes de cabello (de hecho la evidencia hasta entonces era de pruebas en animales). Hace falta más investigación, claro, pero hasta ahora sabemos que no existen los riesgos de antes.

Cuidados

Más que un riesgo, es importante entender cómo funciona el proceso de teñir el cabello. Entre los múltiples químicos, hay dos que son claves: amoniaco y el peróxido (o similares). El amoniaco debilita la cutícula para que el peróxido pueda entrar y desteñir el tono natural, y después permita al color entrar al cabello.

El tinte no pinta el cabello por encima, sino que entra en las fibras del mismo, por lo cual contra más tiempo pase entre la aplicación y el enjuague, más tiempo estará abierta la cutícula y se absorberán los químicos por la piel. Por tanto es importante saber si se presenta alergia a cualquiera de ellos.

Existen tintes temporales y semipermanentes que duran entre 1 y 10 lavadas de cabello y se caen poco a poco, y son menos agresivos con las fibras de cada pelo. Es importante destacar que el proceso previo a aplicar el pigmento (debilitar la cutícula y desteñir el color actual) es el que adelgaza el cabello y por tanto con el paso del tiempo se puede maltratar.

No obstante mientras pasen al menos 2 o 3 meses entre cada cambio de color, el daño no debería ser progresivo, aunque sí se notará el cabello más reseco, por lo cual es indispensable que la higiene, alimentación e hidratación, se tomen en cuenta para contrarrestar estos efectos y disfrutar del cabello y su color nuevo en su totalidad.

 
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